Destiñéndo al compás de la lluvia.

sábado, 10 de septiembre de 2011

Ígneo.

Por más que el llanto vaya en sentido contrario, por más que el dolor se apacigüe de las maneras más extrañas. Por más que el color de mi piel tome un blancuzco al regresar esa maldita melancolía, quiero que sepas que sigo respirando. Yo sigo respirando.

Aunque las penas dancen a mi alrededor, aunque tu alegría sea mi nube, hay algo que me mantiene de pié. Creo que estoy dedicando mi vida a averiguarlo. Yo sigo respirando, ¿por qué?

A veces contengo el aire, hasta que todo se vuelve negro. Y un tinte resplandeciente me mantiene vivo, y yo sigo preguntándome ¿Qué significa? Una bocanada devuelve el color, pero sigo preguntándome, ¿con qué motivo?

Un temblor en la espalda me tiene distraído, un nosequé atraviesa mi cabeza en alusión al ayer. No quiero respirar más, ayudame a no respirar más.