Destiñéndo al compás de la lluvia.
martes, 15 de marzo de 2011
Débil Narciso
Ahi estás, muerto de miedo, porque abriste tus ojos deseándote, ante tal belleza que se apoderó de tí. Un legado que dejaste a todo ser vivo, una experiencia que muchos sufren, por más diferencia haya con tu desgracia. La belleza mata, la belleza es un arma que suele volverse en contra. No mires lo físico, sino toda hermosura reunida. Fuíste tú quién se dejó llevar ante tu desdicha, fuiste tú aquel que enloquecido ante tu reflejo, llevaste tu vida de orgullo a un callejón sin salida. Todo ser único puede vacilar entre dominar y disfrutar su hermosura, o ser tomado por ella, consumiéndose Ahora, no eres nada más que un adjetivo, un insulto que los sabios y no sabios manejan, en eso te convertiste adorado Narciso.
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