
Extravagante sonrisa, de una alegría con tintes de tristeza. No se entiende, no cabe en tu mente, que el perfeccionismo, es aquel invento invasivo que crees que te hace avanzar, mientras enjabonas tu camino con alegrías diminutas que duran lo que un bostezo. Tu padecimiento no es no poder llegar a la perfección, es querer hacerlo. Lo sobrevalorado del asunto, lo evades y lo formas parte de tu vida. Algún día, entenderás que es más complaciente, reír a carcajadas desde adentro, que sonreír para complacerlos, para complacerte, mientras por dentro, en formol te vas pudriendo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario