Camina sobre mis pupilas, cada paso como agujas.
Se amarra a mi cintura, juega con mi vida.
Pasa sus uñas por hombros, respira en mi nuca atravesándola.
Dibuja constelaciones en mi mirada, aniquila todo alrededor.
Jugamos a tus juegos, qué más puedo perder?
Miramos el cielo. Miramos el humo saliendo de nuestros labios.
Perfumamos de olor a deseo la habitación.
Desapareces en la esquina, tus cigarrillos están húmedos. Tu mente también.
Creamos un santo sudario entre sábanas y cenizas.

No hay comentarios:
Publicar un comentario