Me enseñaste a volar entre estambres.
Hiciste al amanecer acariciar mi cara, hiciste de tus pupilas un elixir adictivo.
Quiero tus soles, quiero tus matices, quiero tus colores.
Muerdo el fuego, muerdo el agua.
Grito entre sombras, callo entre sábanas.
Llego a la cima y caigo al abismo. Compro un orgasmo ahogándome en el Nilo.
Tu adiós fue un ramo de flores.
Una orquídea por el primer día, un lirio por la metamorfósis, una rosa por nuestros labios descansando juntos.
Escondiste pétalos en nuestro andar, tu marcas la flor del final.

No hay comentarios:
Publicar un comentario