Destiñéndo al compás de la lluvia.

sábado, 24 de diciembre de 2011

Llorar un río que no puedas cruzar, y que me veas ahogarme.
Porque ahora me ama, su ojos me llaman, y los tuyos interfieren.
No puedo evitar sentir tu sabor en sus labios; ni cantar escuchando tu voz de fondo.
Reemplazarte resulta paradójico.

viernes, 23 de diciembre de 2011

Pedirle balas al viento.

Entre olas avasallantes amanecía con aurora en su piel. Ni la más mínima brisa podía correrla, y de antemano un rayo de sol recitaba un par de poemas de amor antes de dejar de respirar. Sus penares le colgaban toldos ante la felicidad que le llovía, y que el no quería. Intrépidos altares de dioses sin nombre levantaba, procurando encontrar protección y resguardo en plena hibernación. Su voz resonaba pero en su cabeza sólo oía los gritos de las tristezas que quería enterrar. Se preguntaba si realmente el sol había salido, o si eran puros espejismos de alegría. Su sonrisa ya no llamaba ángeles, y sus fronteras se habían cerrado a lo que parecía ser un zambullido en el vacío. Los suspiros de varios minutos se sentían como alfileres en la garganta. Ríos corrían por su iris, y gritaba incesantemente ante cada desparramo. Las lágrimas hacían Nilos en su cara y su salado hacía de cada cicatriz un pequeño infierno. Abría puertas en cada pasillo de su mente esperando un golpe de compañía que no fuese la del desánimo. Hacía el amor con sangre en sus ojos y se preparaba para el ocaso. Disparaba con altitud esperando que algún perdigón diera en su frente, y sonreía esperándolo. El invierno terminaba, y en su interior todo iba siendo cada vez más frío, y los copos de nieve en sus entrañas convertían sus gritos de dolor en silencios que ningún amante podía oír. Te entregas a la mar, pero ésta se seca ante tu presencia y cuestionas lo obvio. ¿Es tan difícil morir?

jueves, 15 de diciembre de 2011

Scars all over your bed.

Nunca necesité un cuadro, ni un poeta, ni ser tu inspiración.
Me conformaba con tenerte por ratos, con un rincón en tu habitación.
Me conformé con un par de noches lluviosas, me conformé con las espinas sin llegar a la rosa.
No necesité fortaleza, ni cariño, ni compasión.
Mis gritos eran silencios a tu lado, y los escuchabas, riendo con devoción.
Me dediqué a inventar una historia diferente con cada cuadro en tus paredes.
Te entregué mis yemas, mis manos y frente a tu sonrisa, mis pestañas empapadas.
Olvidarte no fue tortura, sólo un par de lobotomías bastaron.
Los caminos en mi cuerpo ya están limpios; pero ya te acostumbraste a recorrer otros. Disfrutas ser un descarriado.

miércoles, 14 de diciembre de 2011

Tes talons foulent des têtes.

La ciudad se viste Prada y entre tantos colores e ilusiones el viento hace brindar las copas de los arboles.
Tu cabello es un desastre, tus pasos gritan sexo en orgasmos múltiples.
Tu cigarrillo hace de tu boca un infierno y los civiles se vuelven bestias.
Un leve movimiento con tu mano para el tráfico, una simple mirada detrás de vidrios apabullantes desvisten y degradan hombres cayendo a tu paso.
Pero nena, qué esconde tu tráquea que tanto miedo al amor transpiras.
¿Qué tanto hizo de tu appeal un forzoso llanto invernal?
Las brisas nocturnas no se animan a levantar tu falda.
Libera al tigre, princesa. Grita con todas tus fuerzas, que en tu caminar te desplomas y tus fríos lagrimales están cediendo ante esa sonata que en tu oído repites.
Lanza tus granadas al aire, haz fuegos artificiales y que tus ojos se enciendan; que ante Romeo todas mueren, pero tu mentón esta demasiado alto como para observar el caos.

lunes, 12 de diciembre de 2011

De estaciones y estados.

Llegué tarde al tren de las cinco, luego de decirte adiós.
Sin fotos, ni recuerdos, porque en escarcha grisácea se fundieron, y con ésta pinté mi camino al fin.
Así es que me siento, y veo pasar pájaros y otoños, entre andén y andén.
A las cinco y cinco te olvido, a las y ocho te recuerdo.
Las nubes te dibujan desnudo, el vapor te viste, el cielo te resalta.
Veo mis huellas en la nieve, y hago ruido con mi paraguas, porque el tren aún no llega, y yo estoy cediendo a mis lágrimas.
Me siento observado, por tus escondidos ojos en cada copo de nieve. Y ésta me cubre, pero el frío es interior.
Cada edificio es gris, cada casa es lúgubre. Y nos imagino pintando cada una con nuestro ir y venir de pinturas rupestres entre soles de invierno, entre nubes de verano.
Son las cinco y diez, el tren ilumina mi cara. Yo corro al andén, pero el tren no llega, y yo sigo avanzando.
Ha sido decisión de cupido, que el amor ya sufrido, no sirve otra vez. Y el tren arrolla mis penas, el tren arrolla mi ser.

domingo, 11 de diciembre de 2011

Viento en popa.

Agitando tus alas, cobarde mariposa
me pierdes en la noche, me dejas entre rosas;
matices de tus alas, auroras de tus vuelos
me dejan absorto, un pasaje al cielo.

Porque al ver lo que tus ojos pueden hacer,
inclino la cabeza, no me dejas crecer;
y entre bandolinas de placer
te vuelvo a perder, yo te vuelvo a perder.

Antiguo, Vintage, Cliché,
sigo esperando un por qué;
el agua no quita la sed, el viento no mueve el telón
y entre silbido y silbido, al ton y son, tu canción.

Y mis emociones no prescriben,
cuando tus notas aún viven;
en cada estación, en cada rincón,
mis cielos son grises, me lleva el ciclón.

América nos queda chica, el mundo a su par,
mis sentidos se anulan, no quiero despertar;
porque al ver que tiraste un último puñado de arena a éste ataúd que es nuestro andar,
mis lágrimas no pueden parar, días soleados he de disipar. 

viernes, 9 de diciembre de 2011

Disguise.

Un par de caricias, nunca sabrás si nunca tratás. Me reclino y apoyo en tus palabras, e invento un mundo abstracto entre las serpentinas que quedan en tu mente. Bañarme en alcohol y tras un cigarrillo recitarte a Neruda mientras te veo dormir. El baúl en el que me tenés me asfixia, y entre tus tantos muñecos me siento nada. Quiero ser tu único, quiero tu todo, e intercambiar mis penas y suspiros por tus dedos deslizándose entre los míos. Renunciar es sólo una tortura más, luego de chocar tus labios con mi nuca. Me cansa derrapar, dejame volar.

lunes, 5 de diciembre de 2011

Ink on my lips.

He dejado cadáveres de dos mil romances en proceso. Lamento decir que olvidé tu sabor.