Destiñéndo al compás de la lluvia.

viernes, 9 de diciembre de 2011

Disguise.

Un par de caricias, nunca sabrás si nunca tratás. Me reclino y apoyo en tus palabras, e invento un mundo abstracto entre las serpentinas que quedan en tu mente. Bañarme en alcohol y tras un cigarrillo recitarte a Neruda mientras te veo dormir. El baúl en el que me tenés me asfixia, y entre tus tantos muñecos me siento nada. Quiero ser tu único, quiero tu todo, e intercambiar mis penas y suspiros por tus dedos deslizándose entre los míos. Renunciar es sólo una tortura más, luego de chocar tus labios con mi nuca. Me cansa derrapar, dejame volar.

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